Claves para mantener la normalidad en tu vida pese a sufrir patologías osteoarticulares

Sigue estos consejos para convivir con las enfermedades osteoarticulares de la mejor forma posible. ¡Descubre sus síntomas y las consecuencias para la salud!

Después de llevar un tiempo sufriendo dolores de forma periódica en tus articulaciones y en otras partes de tu cuerpo como son las rodillas, caderas, codos, hombros o incluso los dedos de las manos, debes ser consciente que estos seguirán formando parte de tu vida. Se trata de una advertencia de que los amortiguadores de nuestro cuerpo ya no protegen del mismo modo a cómo lo han hecho anteriormente.

En este sentido, te recordamos que no es obligatorio ser un deportista de élite para que las articulaciones se resientan. La Glucosamina es un alivio para las articulaciones al tratarse de un suplemento alimenticio que contribuye al mantenimiento y reparación de los cartílagos, lo que la ha permitido cobrar gran notoriedad durante los últimos años. ¡A continuación te explicamos en profundidad los síntomas, consejos para evitar un mayor desgaste y las consecuencias de las enfermedades osteoarticulares!

¿Qué es la osteo-artritis?

Todas las enfermedades que terminan en –ITIS van acompañadas de inflamación, por lo que la osteoartritis es la consecuencia del deterioro del material que separa y hace de junta entre las articulaciones. Este material se compone generalmente de colágeno.

En nuestro sistema de sostén, compuesto por huesos y articulaciones, las juntas son unas almohadillas que permiten el movimiento sin que se produzca el roce entre los huesos (dolor y desgaste). Las causas pueden ser múltiples, pero llegados hasta este punto lo verdaderamente importante es la forma en que podemos hacer frente a ellas.

¿Cuáles son los síntomas de que podemos padecer enfermedades osteoarticulares?

Aunque parezca una obviedad, el dolor es el síntoma más evidente de este tipo de enfermedades. Sin embargo, existen otras señales que nos advierten a lo largo de los años:

  • Al realizar ciertos movimientos con los que las articulaciones suenan y chasquean sin un dolor aparente.


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  • Cuando nuestro cuerpo se resiente previamente frente a los cambios repentinos de clima.

  • Con la aparición de un leve dolor en los dedos al escribir a máquina o mientras realizas otros movimientos de psicomotricidad fina como coser.

  • Cuando te cuesta ponerte en marcha al intentar recuperar tu ritmo de vida normal después de un tiempo de inactividad.

¿Cómo podemos evitar que aumente el desgaste?

Hace unos días te mostramos los 9 síntomas más comunes de la diabetes, una enfermedad que está asociada a la obesidad en más del 80% de los casos. De modo que si sufres esta última lo normal es que termines padeciendo diabetes tipo II, consecuencia de un estilo de vida poco saludable en el que destaca el sedentarismo, la escasez de ejercicio físico y el exceso de peso.

  • Ejercicio: de gran importancia, pero sobre todo relativo a una cuestión de calidad más que de cantidad. No es necesario practicar cualquier deporte, ya que hay modalidades de riesgo que pueden perjudicar a tu salud: correr, esquiar y boxear.

  • Es imprescindible que dediques tiempo a moverte, pero te aconsejamos que lo hagas de forma armónica y suave. Algunas actividades encaminadas hacia esta dirección son el yoga, la natación, el tai chí o simplemente caminar. Además también puedes acudir al gimnasio con un entrenador personal para que te señale cuáles son los mejores ejercicios para ti. 

Consecuencias de las enfermedades osteoarticulares: cómo llevarlo de la mejor manera

Como sucede con otras enfermedades, estas no afectan de igual manera a todas las personas. En el caso de las osteoarticulares, algunos apenas tienen síntomas a pesar del deterioro evidente mientras que otros experimentan rigidez y dolor en su vida diaria.

  • Cuando los síntomas afectan a las manos tendrás que pedir ayuda para realizar algunas actividades cotidianas. Por ejemplo, algo aparentemente tan sencillo como abrochar o desabrochar los botones de una camisa se puede transformar en una actividad difícil y muy dolorosa.

  • Si son las rodillas o la cadera las que se ven afectadas por el dolor, los movimientos que realizas en el día a día serán los grandes damnificados.

¿Y ahora qué?

  1. Procura moverte siempre que sea posible: el sedentarismo provoca más muertes en Europa que cualquier cáncer. Las personas necesitan moverse, pero debes conocer muy bien tus limitaciones para no sobrepasar el nivel de exigencia. Te aconsejamos que busques alternativas a las limitaciones con una actitud positiva en la que la sonrisa sea tu mejor aliada.

  2. No te quedes anclado en el pasado, por lo que debes ser consciente de qué es lo que eres capaz de hacer en la actualidad. Fíjate para ello unas metas que sean alcanzables ya que de lo contrario puede aparecer la frustración en tu vida.

  3. Pide ayuda cuando sea necesario: seguro que cuentas con más apoyos de los que piensas, pero nadie tendrá conocimiento de tus problemas si no los dices. Deja el miedo a un lado porque nadie te va a juzgar por ello.

  4. Para que tu médico pueda diagnosticar lo que tienes de una manera más sencilla es recomendable que anotes los síntomas ya que no siempre es fácil especificar dónde, cuánto y con qué frecuencia lo estás sufriendo.

  5. Revisa tu peso y ponle freno: el peor aliado de las enfermedades osteoarticulares es el sobrepeso, ya que acelera el desgaste del colágeno y no te ayudará a moverte.

¿Alguna recomendación para prevenir?

  • Obesidad: no permitas que el peso arruine tu vida de forma prematura, debido a que las soluciones son complejas una vez se ha producido el desgaste. Mantener la silueta es clave también para mejorar la circulación y la autoestima y alejar otras como la diabetes y la tensión alta.

  • Ejercicio: la falta de movimiento lleva a la rigidez, por lo que deberás moverte con regularidad pero sin dañarte. Es habitual que las personas recién jubiladas comiencen a correr al tener más tiempo libre, pero esta actividad es contraproducente porque terminan acudiendo rápidamente al médico con las rodillas destrozadas debido a la falta de preparación físico y a un exceso de confianza.

  • Actitud: la motivación hará que encuentres soluciones a los problemas y alternativas cuando parece que no hay. Una actitud positiva mantendrá fuerte su sistema inmune y te ayudará a mejorar la resiliencia (no importa lo que te caigas, sino las veces que te levantes hasta alcanzar tus metas).

 

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